sábado, 18 de octubre de 2008

Perfección, jazz, y la rodilla de Moisés


Una conocida anécdota cuenta que, cuando Miguel Ángel terminó de esculpir el Moisés, irritado por tanta perfección e impulsado por su ego, golpeó violentamente la rodilla de la estatua con un martillo gritando "¿por qué no me hablas?"
Y claro, las estatuas no hablan… tampoco "la perfección" es capaz de hablar.¿Acaso no han sentido alguna vez esa especie de frío que proviene de las cosas demasiado "perfectas"? Pues yo sí, y de verdad me alegro. Incluso pienso que en alguna parte de mis huesos debo tener sensores que detectan esa "frialdad", porque cada vez que estoy en frente de algo "sospechosamente perfecto", me viene un reumatismo repentino y me duelen las rodillas. Más bien una rodilla, la derecha, y en eso coincido con Moisés (o mejor dicho con la estatua de Moisés). Casi nada es perfecto. En un rostro, por ejemplo, la mitad derecha jamás es idéntica a la mitad izquierda (las mujeres nos miramos bastante al espejo y sabemos del tema). Tampoco la flor que nos parece perfecta, lo es en realidad: no hay simetría en sus pétalos ni uniformidad en el color. Lo que hay es azar y adaptación a las circunstancias: el viento, la lluvia inesperada, el sol excesivo, hacen que la flor se modifique, explore y busque los mejores caminos a su alcance para sobrevivir.
Algo similar ocurre en el jazz: nada es perfecto y tampoco se quiere que lo sea. Nunca se sabe lo que ocurrirá en el escenario (ahí está el secreto). Ni el público ni los músicos lo saben. Lo que sí saben, es aquello que están buscando: intensidad. Intensidad total!, y la intensidad se asocia con calor (dicen).De pronto se me viene a la memoria Oscar Peterson, pianista canadiense de jazz que es realmente una maravilla. Da la sensación que sus manos vuelan sobre las teclas. Sin embargo, ha sido muy criticado por lo que algunos entienden como una exuberancia innecesaria y demasiada "perfección" (es curioso, los críticos dictaminan lo que es bueno y es malo con tanta vanidad, que crean su propia forma de perfección: la que se ajusta a sus gustos personales). Yo, por mi parte, me siento muy distante de esos juicios. Al contrario, presumo que Oscar Peterson reniega abiertamente de la perfección. De hecho, cuando escucho sus improvisaciones con Ray Brown en el bajo, me doy cuenta que ambos "ensucian" intencionadamente lo que tocan, con un cantito gutural y unos gemidos tenues que les salen del alma. ¡Me encanta! Para mi gusto, los críticos de todos los tiempos han golpeado equivocadamente con sus martillos inmaculados la rodilla de muchos "Moisés". Allá ellos que nunca han sentido "reumatismo". Lo perfecto, contrariamente a lo que dice el refrán, no es enemigo de lo bueno sino de lo intenso, de lo vital. ¡Bien por la intensidad de Oscar Peterson!... y una nota de duda por la perfección.

Youtube Oscar Peterson Trio - Live in Italy 1961 - Part 3: http://www.youtube.com/watch?v=k1HBrS23aGQ



Editado por por Cristian Munitiz Venegas









jueves, 16 de octubre de 2008

Sting: Rock y Jazz


La "fusión", es el destino inevitable de nuestros días globalizados. A cada minuto ejercemos influencia sobre otros. A cada segundo nos vemos influidos por otros que, desconocidos y lejanos, nos regalan algo de sí por obra y gracia de las comunicaciones y de Internet.
La palabra es Fusión, y los artistas lo saben. Es la palabra que rige nuestros tiempos y es vivida y explorada como si se tratara de un nuevo continente. En la música, por ejemplo, el Jazz Rock es una de las corrientes más importantes de fusión, y de eso quiero escribir hoy en este posteo.


Un muy querido amigo me regaló un DVD que podríamos denominar "documental – show", titulado: “Bring on the night” en el que se aprecia íntimamente el proceso de integración de importantes músicos del Jazz que acuden a una invitación del conocido rockero y compositor Sting.
Sus peinados y ropas permiten deducir que la grabación es de los 80'. Interesante hallazgo este Rock Jazz (más que Jazz Rock). Precisamente ahí está lo interesante. Es Sting quien va en búsqueda de la fusión con el Jazz y convoca a diversos jazzistas jóvenes de primer nivel. En el documental los artistas son entrevistados y dan también sus opiniones libres; caen barreras y surgen las confianzas, caen también muchos prejuicios (¡ahí, en pantalla!), se descubren mundos (y lo que es más, se disfrutan) en circunstancias que antes del encuentro que tiene lugar en un escenario verdaderamente impresionante por su arquitectura, esos mundos eran mirados con el recelo propio del que posee parte de la verdad, pero cree que es dueño de toda. Me gustó. Más aún, me fascinó escuchar una versión libre y viva de la tan famosa y rockera "Roxanne", con un saxo potente y una percusión llena de "power" (vamos fusionando no más) y también de matices. Se trata de músicos del Rock aprendiendo del Jazz. Y de Jazzistas nutriéndose del Rock. Los unos y los otros descubriendo y descubriéndose. Ya lo dije. La palabra es FUSION; ojalá se convierta en una palabra que permanezca en el alma del mundo entero.


AGRADECIMIENTOS: A mi amigo Cote Evans quien me trajo este maravilloso documental y a Cristian Munitiz por editar esta redacción.

La infancia, el circo y la magia de vivir

Parada allí, con mi alma subí junto al trapecista que de un soltar de manos hizo su pirueta más audaz, un aplauso espontáneo surgió del público, agradeciendo la hazaña y esperando al próximo. Nos envolvió la música, las luces y una mujer mariposa de piernas largas, vestida preciosamente con tules de colores que volaba al viento con alas de sueños, nos invitaba a seguir allí…y yo seguí.
Todo esto, provocó que rescatara en un segundo la magia que desde niña siento de vivir, recordé el anhelo de ser amiga de Alicia en el país de las maravillas, de ayudar al Principito con el dibujo de la boa y el sombrero, por fin sentí la risa que me provocaban las cosquillas en mi estómago, cuando me subía a la calesita de Rosario, la cuidad donde nací, e incluso logré llegar hasta la orilla de la playa en un nuevo intento junto a Juan Salvador Gaviota y no tuve miedo de seguir.

Tanto fue lo que recibí de este maravilloso espectáculo, que me incitó a escribirlo para compartirlo con ustedes...en un intento de conectarlos con su propia magia de vivir.



miércoles, 15 de octubre de 2008

Rubén Blades: Toda un fiesta del patrimonio de la humanidad en Valparaíso



RUBEN BLADES, invitó a unas 7 mil personas a visitarlo a su casa, "pero no vayan todos a la vez.
Es que no tenemos tantos vasos",
dijo entonces.

Es el ánimo con que, imagino, él quiso inaugurar esta fiesta Cultural en Valparaíso, una invitación que inspira a entender que la cultura es amplia y un regalo para todos, sin discriminar.La presencia de Blades en nuestro país es un orgullo y un halago no sólo para el mundo de la música, sino que para todo el referente cultural nacional, que se honra en recibir en sus suelos a la figura de este músico y ministro de Turismo de Panamá.‘Pedro Navaja’, para bailar, disfrutar y agradecerle a Blades su pasión, energía y entrega sobre y bajo el escenario.
Gracias Rubén por hacerte parte de esta fiesta cultural.

WEB: http://www.rubenblades.com/


YOUTUBE DE PEDRO NAVAJA: http://www.youtube.com/watch?v=iRFF73HDFCw

BIENVENIDA

"Por la Magia de Vivir y el Arte de Crear",
un espacio de ARTE que surge
para que vuelen los sueños...
los de ustedes, los míos, los de todos.


La invitación es a que lo disfruten tanto como yo.


Paula Alvarado Lazzarini